Barrosa 23/02/2014

Ascensión al pico Barrosa (2.762m) por el valle del mismo nombre.

Hay bastante nieve en general. Se sale desde el Hospital de Parzán, donde pueden aparcar 3 o 4 vehículos; si está lleno, hay varios huecos al lado de la carretera, tanto yendo hacia Francia como a Parzán. Con la nieve aún en las cunetas, y con cuidado, puedes salir del coche con las focas puestas (y regresar).

La ascensión tiene dos partes diferenciadas:
- la primera de aproximación hasta el refugio de Barrosa, unos 4,5 kms de pista al principio y camino después, donde se salvan los primeros 370m de desnivel.
- la ascensión propiamente dicha desde el refugio hasta la cima, poco más de 1.000m de desnivel.

Comparado con otros cercanos, en este valle hay poca actividad montañera. Sobre todo hay raqueteros, pocos traveseros y algún que otro escalador en hielo. Hasta el refugio, el camino es un paseo agradable, por un precioso bosque y unas inmejorables vistas con el Robiñera y la Munia como telón de fondo. En algunos casos, es necesario salirse de camino para no abandonar la nieve. En otro, hay que atravesar el acongojante rastro de un alud que ha llegado hasta el barranco, llevándose todo lo que pillaba. No obstante, con tanto bosque, creo que esto es un caso aislado aunque, probablemente, recurrente. Cuando llegamos al llano final, podemos ver la mayor parte del cresterío de Troumouse: Munia, Pequeña Munia, Sierra Morena y Troumouse.





Al llegar al refugio no queda más remedio que girar al norte y dirigirse hacia el puerto de Barrosa por la izquierda orográfica del barranco. En un momento dado, es necesario girar hacia el NE (pala orientación SO) para salvar unos cortados por donde baja el barranco del puerto. Tras ganar un poco de altura, el camino vuelve a girar al NO para dirigirse en una larga media ladera al puerto de Barrosa. Y en eso estábamos cuando al pararnos y ver unas huellas de bajada directamente desde el pico, decidimos subir por ahí directamente, en lugar de dar el largo rodeo que supone ir al puerto para luego recorrer el cordal hasta el pico. ¡Craso error!

Al fondo el puerto de Barrosa, donde nos deberíamos haber dirigido haciendo media ladera.

A pesar del soleado día, esa pala SO no está transformada, lo que unido a la importante pendiente, hace que nos cueste más de lo esperado. La solución pasa por ponerse cuchillas, pero la pendiente sigue siendo la que es. Por diferentes razones, el grueso del grupo decide darse la vuelta; yo, que no soy nada amigo de las cuchillas, decido parar y esperar a que el sol haga su trabajo transformando la nieve. Tras un tiempo prudencial, reemprendo la marcha y ahora ya sí que puedo marcar con seguridad los cantos, a fuerza de dar patadas eso sí. Por suerte, termina la pala SO y llego a la pala sur, donde sí está transformada la nieve y, aunque sigue habiendo bastante pendiente, se sube con más seguridad. Así hasta los 2.600 m, donde la pendiente disminuye y el sol se nota menos, por lo que la nieve apenas está transformada. Eso y el hecho de que se vea el pico, también levanta el ánimo, sobre todo al pensar en el disfrute que tendré poco después cuando descienda por ahí

Panorámica desde el Posets-Espadas (izda.), Punta Suelza (centro) y Cotiella dcha.)

De Punta Suelza a Peña Montañesa

En primer plano, la Sierra de Liena con el Robiñera como punto culminante a la dcha. En segundo plano, el cresterío de Pineta, con las 3 Marías y, asomando a la dcha., Monte Perdido y Cilindro.

Cresterío de Troumouse, desde la Munia hasta el Pic Heid.

Robiñera, Monte Perdido, Cilindro y la Munia...

Valle de Pinarra, con el Puerto Viejo a la izda.

De la bajada, además de los 1000m de bajada continuos, lo único a reseñar es que en la parte cercana al refugio, si ya da la sombra, la visibilidad empeora y la nieve ya ha empezado a endurecerse. Y luego el camino hasta la carretera, que casi todo el día está a la sombra, tiene la nieve dura, lo que facilita dejar correr las tablas y no hay que remar, salvo en algún momento si, por precaución, en algún tramo no hemos adquirido la suficiente velocidad. Ojo con los tramos en pendiente que con esa nieve cuesta frenar.